En consulta escucho muy a menudo una frase parecida: “Quiero empezar pilates para adelgazar”.
Y siempre intento cambiar esa idea desde el principio, porque el verdadero valor del pilates no está en perder peso, sino en recuperar el control, la estabilidad y la funcionalidad del cuerpo.
Especialmente cuando hablamos de suelo pélvico, lo importante no es quemar calorías, sino aprender a activar correctamente la musculatura profunda que sostiene nuestro cuerpo.
El método Pilates y el trabajo de la musculatura profunda
El método creado por Joseph Pilates se basa en el control del movimiento, la respiración y la activación muscular precisa.
A diferencia de otros entrenamientos más centrados en la intensidad o el gasto energético, el pilates trabaja principalmente:
- La respiración consciente
- La estabilidad del core
- El control neuromuscular
- La calidad del movimiento
Dentro de este sistema, hay dos estructuras clave que tienen un papel fundamental en la estabilidad del cuerpo:
- El transverso abdominal
- El suelo pélvico
Ambos forman parte de lo que llamamos musculatura profunda o sistema estabilizador.
El transverso abdominal: el corsé natural del cuerpo
El transverso abdominal es el músculo abdominal más profundo. Funciona como un corsé natural que estabiliza el abdomen y protege la columna.
Cuando se activa correctamente:
- Mejora la estabilidad lumbar
- Se reduce la presión excesiva dentro del abdomen
- Se protege el suelo pélvico
- Se optimiza la transmisión de fuerzas en el cuerpo
El pilates enseña precisamente eso: activar esta musculatura profunda antes de generar movimiento y esto es algo que muchas personas no entrenan en su día a día.
El suelo pélvico y su coordinación con el core
El suelo pélvico no trabaja de forma aislada. Forma parte de un sistema donde también intervienen:
- El diafragma
- El transverso abdominal
- La musculatura lumbar profunda
Estos elementos forman lo que en fisioterapia se conoce como sistema de presiones del core o CALPP (Complejo AbdominoLumboPelvicoPerineal).
Cuando esta coordinación funciona bien:
- El abdomen se estabiliza
- La presión abdominal se gestiona correctamente
- El suelo pélvico no recibe cargas excesivas
Cuando no existe esta coordinación, pueden aparecer problemas como:
- Pérdidas de orina
- Sensación de peso vaginal
- Dolor lumbar
- Debilidad abdominal
Funcionalidad en el día a día
El objetivo del pilates terapéutico no es simplemente hacer ejercicios en una esterilla. El objetivo es que esa activación profunda se traslade a las actividades cotidianas.
Cuando el cuerpo aprende a activar correctamente el core profundo, empezamos a notar mejoras en situaciones muy habituales:
- Coger peso
- Levantar a un niño
- Toser o estornudar
- Practicar deporte
- Permanecer mucho tiempo sentada o de pie
En otras palabras, el pilates mejora la funcionalidad del cuerpo en la vida diaria.
Por qué este trabajo es especialmente importante en suelo pélvico
En fisioterapia de suelo pélvico trabajamos constantemente con el concepto de gestión de presiones abdominales.
Muchas mujeres realizan ejercicio físico intenso sin haber aprendido antes a controlar esa presión interna. Esto puede aumentar la carga sobre el suelo pélvico y favorecer la aparición de disfunciones.
El pilates bien guiado permite:
- Aprender a respirar correctamente durante el movimiento
- Activar el transverso abdominal sin empujar hacia abajo
- Coordinar esa activación con el suelo pélvico
- Estabilizar el cuerpo sin generar sobrepresión
Por eso es una herramienta muy utilizada en la rehabilitación y prevención de problemas del suelo pélvico.

¿Quién puede beneficiarse especialmente de este trabajo?
El entrenamiento de la musculatura profunda mediante pilates es especialmente recomendable en situaciones como:
- Postparto
- Pérdidas de orina
- Sensación de debilidad abdominal
- Dolor lumbar recurrente
- Vuelta al ejercicio después de una lesión
En todos estos casos, el objetivo no es la estética ni la pérdida de peso, sino recuperar estabilidad, control y funcionalidad corporal.
Cambiando la perspectiva
Más que preguntarnos si el pilates adelgaza, quizá la pregunta más útil sería otra:
- ¿Mi musculatura profunda está trabajando correctamente?
- ¿Sé activar mi transverso abdominal cuando lo necesito?
- ¿Mi suelo pélvico está protegido durante el movimiento?
Cuando estas bases funcionan bien, el cuerpo se mueve con más seguridad, más estabilidad y menos riesgo de lesión.
Y ese es, en realidad, el verdadero propósito del pilates terapéutico.





