La valoración de suelo pélvico es una exploración completa e individualizada que nos permite conocer el estado y la funcionalidad de todo el complejo abdomino-lumbo-pélvico-perineal. Su objetivo es identificar posibles alteraciones, comprender el origen de los síntomas y diseñar un tratamiento adaptado a las necesidades de cada persona.
Valoración postural
La evaluación comienza con una valoración postural, ya que la postura y la mecánica corporal influyen directamente en el funcionamiento de la musculatura abdominal y del suelo pélvico.
Valoración de la cavidad abdominal
Posteriormente, se realiza una valoración de la cavidad abdominal mediante exploración visual, palpación y ecografía. Esto nos permite analizar tanto el estado como la funcionalidad de la musculatura superficial, como los rectos abdominales, y de la musculatura profunda, formada por el oblicuo externo, el oblicuo interno y el transverso abdominal. De este modo, podemos valorar la activación muscular, la coordinación entre los diferentes grupos musculares y detectar posibles alteraciones funcionales.
Valoración transabdominal
La ecografía también nos permite realizar una valoración transabdominal, mediante la cual observamos estructuras como la vejiga y el útero, evaluando su posición, movilidad y comportamiento durante diferentes maniobras funcionales.
Valoración ecográfica transperineal
Además, se lleva a cabo una valoración ecográfica transperineal, que ofrece una visión detallada del suelo pélvico. Gracias a esta exploración podemos analizar el estado y la funcionalidad de la musculatura perineal, así como el comportamiento de las vísceras pélvicas durante el movimiento y el esfuerzo. Esta valoración resulta especialmente útil para identificar posibles descensos de los órganos pélvicos y confirmar o descartar la presencia de prolapsos, además de valorar otras alteraciones que puedan estar relacionadas con la sintomatología del paciente.
Conclusión sobre la valoración de suelo pélvico
En conjunto, esta evaluación nos proporciona una visión global del funcionamiento del sistema abdomino-lumbo-pélvico-perineal, permitiéndonos establecer un diagnóstico fisioterapéutico preciso y planificar un tratamiento personalizado, basado en las necesidades y objetivos de cada persona.





