Hoy quiero hablarte de una actividad que todos realizamos a diario y que podría tener más beneficios de los que imaginas para tu salud pélvica: ANDAR.
Caminar es una forma maravillosa de mantenerte activa, pero, ¿sabías que también puede jugar un papel importante en el fortalecimiento del suelo pélvico?
En este artículo, desglosaremos todo lo que necesitas saber sobre caminar y su impacto en esta área tan crucial de tu cuerpo.
¿Es bueno andar para fortalecer el suelo pélvico?
Caminar es una actividad física de bajo impacto que, generalmente, se considera segura y beneficiosa para la mayoría de las personas, incluyendo aquellas interesadas en mejorar la salud de su suelo pélvico. Sin embargo, la relación entre caminar y el fortalecimiento del suelo pélvico es un poco más compleja y depende de varios factores. Aquí te explico cómo y por qué caminar puede ser bueno para el suelo pélvico:
Beneficios de caminar para el suelo pélvico
Mejora la circulación sanguínea:
Caminar incrementa la circulación general del cuerpo, lo que también beneficia a los músculos del suelo pélvico. Una mejor circulación puede ayudar en la reparación y fortalecimiento de los tejidos, lo cual es esencial para un suelo pélvico saludable.
Incremento en la actividad muscular general:
Aunque caminar no es un ejercicio específico para el suelo pélvico, sí involucra un trabajo muscular leve que puede contribuir a su fortalecimiento de manera indirecta. Al caminar, se activan múltiples grupos musculares que pueden ayudar a soportar y mejorar la función del suelo pélvico.
Reducción del estrés y mejora en la salud mental:
El estrés y la ansiedad pueden contribuir a problemas en el suelo pélvico, como el aumento de la tensión muscular. Caminar es conocido por ayudar a reducir los niveles de estrés, lo que indirectamente puede beneficiar la salud del suelo pélvico y si es al aire libre, mejor.
Limitaciones de caminar para el suelo pélvico
A pesar de sus beneficios, caminar por sí solo, no sería suficiente para fortalecer el suelo pélvico si ya existe debilidad significativa en esta área. En estos casos, es posible que se requieran ejercicios específicos dirigidos a estos músculos, como los ejercicios de Kegel o programas de entrenamiento diseñados por un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.

Consejos para maximizar los beneficios
- Postura adecuada al caminar: Mantener una buena postura mientras caminas, es crucial y puede ayudar a activar correctamente los músculos del suelo pélvico. Intenta caminar erguido,pelvis neutra, con los hombros hacia atrás y el abdomen ligeramente contraído.
- Incorpora ejercicios específicos: Combina la caminata con ejercicios específicos para el suelo pélvico. Un especialista puede enseñarte cómo integrar estos ejercicios durante tu rutina diaria de caminata.
- Consulta a un especialista: Si tienes preocupaciones específicas sobre tu suelo pélvico, lo mejor es consultar a un fisioterapeuta especializado para realizar una valoración y ofrecerte un plan de ejercicios personalizado.
Por ello, aunque caminar es una actividad excelente y accesible para la mayoría de las personas, es importante complementarla con ejercicios específicos y una buena postura si tu objetivo principal es fortalecer el suelo pélvico. Además, nunca está de más consultar a un especialista para obtener un plan adaptado a tus necesidades personales
¿Qué cosas debilitan el suelo pélvico?
El suelo pélvico puede debilitarse por varios factores, y entender estos puede ayudar a tomar medidas preventivas o buscar el tratamiento adecuado si ya se enfrentan problemas relacionados. Aquí te enumero algunas de las causas comunes que pueden debilitar el suelo pélvico:
- Embarazo y parto: Durante el embarazo, el peso adicional y la presión sobre el suelo pélvico pueden estirar y debilitar estos músculos. El parto, especialmente si es vaginal y múltiple, puede llevar a un estiramiento aún mayor y a veces a daños en los tejidos y nervios del suelo pélvico.
- Obesidad: El exceso de peso corporal aumenta la presión en el suelo pélvico, lo cual puede llevar a su debilitamiento a lo largo del tiempo.
- Envejecimiento y menopausia: Con la edad, los músculos tienden a perder fuerza y elasticidad, incluyendo los del suelo pélvico. Además, durante y después de la menopausia, la disminución de estrógeno puede afectar la salud de los tejidos del suelo pélvico, volviéndolos más débiles y menos elásticos.
- Esfuerzo crónico al evacuar: El estreñimiento crónico y el esfuerzo para defecar pueden ejercer mucha presión sobre el suelo pélvico, contribuyendo a su debilitamiento.
- Ejercicio físico de alto impacto: Deportes o ejercicios que implican saltos, carreras o impactos repetidos pueden incrementar la presión sobre el suelo pélvico, llevando potencialmente a su debilitamiento si no se realiza un entrenamiento adecuado de estos músculos.
- Cirugías o tratamientos médicos: Procedimientos quirúrgicos en la zona pélvica, como la histerectomía, pueden afectar los músculos y los tejidos de apoyo del suelo pélvico. Algunos tratamientos para el cáncer, como la radioterapia en la pelvis, también pueden contribuir al debilitamiento de estos músculos.
- Levantamiento de pesas inadecuado: Levantar objetos pesados de manera incorrecta puede aumentar la presión intraabdominal y, como consecuencia, poner estrés adicional en el suelo pélvico.
- Enfermedades crónicas que causan tos: Enfermedades como el asma crónica o el EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) pueden causar episodios frecuentes de tos, que a su vez ejercen presión sobre el suelo pélvico.

¿Cómo fortalecer el suelo pélvico rápido?
Fortalecer el suelo pélvico rápidamente requiere dedicación y un enfoque correcto. Aunque el proceso de fortalecimiento muscular es gradual, hay varias maneras eficaces de acelerar este proceso con la técnica adecuada y la orientación apropiada.
Los ejercicios de Kegel son ampliamente reconocidos como el método más eficiente para fortalecer el suelo pélvico. Estos consisten en contraer y relajar repetidamente los músculos del suelo pélvico.
Para realizarlos correctamente, primero debes identificar los músculos correctos. Una vez identificados, debes contraer estos músculos por 10 segundos segundos y luego relajarlos. Realizar esta secuencia diez veces, tres veces al día, puede mejorar significativamente la fuerza de estos músculos.
Conclusión sobre si es buena andar para fortalecer el suelo pélvico
En conclusión, caminar es una actividad beneficiosa para la salud general y puede tener efectos positivos sobre el suelo pélvico, especialmente como parte de un estilo de vida activo y equilibrado. Aumenta la circulación sanguínea, mejora la actividad muscular general y reduce el estrés, todos factores que contribuyen indirectamente a la salud del suelo pélvico. Sin embargo, caminar por sí solo no suele ser suficiente para fortalecer significativamente los músculos del suelo pélvico si ya están debilitados o si se busca una mejora específica en esta área.
Para aquellos interesados en fortalecer su suelo pélvico, es recomendable combinar la caminata con ejercicios específicos dirigidos a esta zona, como los ejercicios de Kegel, y adoptar una postura adecuada al caminar. Además, es importante consultar a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para obtener una evaluación personalizada y un programa de ejercicios adaptado a las necesidades individuales.
Por lo tanto, mientras que caminar es ciertamente beneficioso y forma parte de un enfoque proactivo hacia la salud pélvica, debe ser complementado con estrategias adicionales para lograr un fortalecimiento efectivo del suelo pélvico.
Preguntas frecuentes sobre si es bueno andar para fortalecer el suelo pélvico
¿Qué deporte es bueno para el suelo pélvico?
Los deportes más recomendados para cuidar el suelo pélvico son aquellos de bajo impacto, que no generan presión excesiva sobre esta zona. Actividades como la natación, caminar a ritmo ligero, el Pilates y el yoga ayudan a fortalecer la musculatura profunda, mejorar la postura y activar el core de forma segura y controlada.
Los ejercicios hipopresivos también son muy eficaces, ya que trabajan el abdomen y el suelo pélvico sin aumentar la presión interna. Estos ejercicios, junto a disciplinas conscientes como el yoga o el Pilates, pueden ser una gran base para prevenir o mejorar problemas como la incontinencia, la sensación de pesadez pélvica o la debilidad postparto.
Por el contrario, se deben evitar actividades de alto impacto como correr, hacer saltos, levantar peso sin control o ejercicios explosivos si existe debilidad en el suelo pélvico. En esos casos, lo ideal es empezar con ejercicios suaves y consultar a un fisioterapeuta especializado para adaptar el entrenamiento de forma segura.
¿Subir escaleras es bueno para el suelo pélvico?
Subir escaleras puede ser beneficioso para la fuerza general de piernas y glúteos, pero no es un ejercicio específico ni especialmente recomendado para fortalecer el suelo pélvico. De hecho, si el suelo pélvico está debilitado o hay síntomas como pérdidas de orina, sensación de pesadez o prolapsos, subir escaleras rápidamente o con esfuerzo puede generar presión abdominal descendente, lo que no es lo más adecuado.
Si el suelo pélvico está en buen estado, subir escaleras con una buena técnica y respiración controlada no debería ser perjudicial, e incluso puede formar parte de una rutina saludable. Pero no debe considerarse un ejercicio específico para trabajar esta zona.
En resumen: no es malo, pero tampoco es lo mejor si tu objetivo es fortalecer el suelo pélvico. Para eso, es preferible hacer ejercicios como Kegel, hipopresivos, Pilates o entrenamiento guiado por un especialista.





